Nuestro amor es como un río, que fluye constante y sin cesar. Aunque la distancia nos separe, nuestro amor sigue siendo fuerte y puro.
Aunque estemos lejos el uno del otro, nuestros corazones laten al mismo compás. Nuestras almas están unidas por un lazo, que nunca se romperá, ni siquiera con el paso del tiempo.
Pero aun así, la tristeza se apodera de mí, cuando miro al cielo y no veo tu rostro. Siento tu falta cada día, cada hora, y desearía poder abrazarte de nuevo.
Pero sé que nuestro amor es más fuerte que la distancia, y que pronto volveremos a estar juntos de nuevo. Hasta entonces, te llevaré en mi corazón, y te esperaré con toda mi alma.
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