Deja que se te astille el alma con cada recuerdo, observa cómo sangra la herida, ámala hoy, antes de que se convierta en cicatriz.
De esto que llamamos amor, que a veces no significa nada y a besos se vuelve todo, no se regresa completo, ni con faltantes, sino vivo o muerto.
Volver a amar es renacer.
Muérdete las ganas que anidan en los bordes de tu boca, no tienes derecho a nombrarme. Respeta nuestro pacto de silencio, no llenes mis vacíos con el eco de tu hermosa y desgarradora voz. No me llames para quedarte en silencio y luego decirme “soy yo”
En mis huellas habita tu identidad, y yo sigo siendo sólo un desconocido que miras pasar.
Esto no significa nada, pero vale toda nuestra escasa alegría.
De un beso que me debes y de un te amo que aún no te he dicho, se llenarán los libros que en el futuro expliquen esta muerte hermosa a la que llamamos poesía.
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